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Propósitos que debes seguir para estar más saludable

Los doce meses del año que culminan dentro de muy poco. Serán tu excusa perfecta para iniciar un valioso cambio en la manera de comer y estar más saludable. Es el momento de que encuentres propósitos de vida que te permitan avanzar. Debes hacer una revolución en tu estilo de vida. De forma que durante el año venidero experimentes una mejora sustancial en la salud física y mental. La primera semana del año después de las festividades navideñas. Puedes dedicarlas a realizar un análisis de todo lo que has vivido hasta hoy.

propósitos. Mujer pensativa

El decaimiento, el cansancio excesivo no correspondido con la actividad realizada. O los catarros, enfriamientos e infecciones recurrentes. Son indicadores que evidencian un estado nutricional deficiente. Ha llegado el momento de elaborar un diario de los alimentos que consumes. Ayúdate a identificar qué puedes comer, con que frecuencia, cuándo, cuánta cantidad y cuáles son los motivos que llevan al desorden alimentario.

12 propuestas de propósitos beneficiosos para tu salud

La revisión del peso a comienzos del año te pondrá al tanto de los excesos cometidos: tanto los recientes como los mantenidos durante más tiempo. Es un dato que interesa para completar el examen médico-dietético. Al que se sumará una analítica simple de sangre y orina.

propósitos de vida. Chica atlética

Conviene realizar ésta unas semanas después de las festividades, una vez que has recuperado la costumbre en el menú. Esto te informará de algún parámetro bioquímico alterado (niveles de glucosa, colesterol total, LDL colesterol, HDL colesterol, triglicéridos, ácido úrico, hierro…).

Un año es tiempo suficiente para aplicar numerosos cambios dietéticos. Si tomas conciencia de la mejora física y emocional que experimentarás al llevarlos a cabo. Los doce nuevos meses sirven de excusa para plantearte otras tantas propuestas que se convierten en doce propósitos o motivos de cambio en cuestión de hábitos dietéticos.

1. Identificar el origen del exceso de azúcares.

El exceso de azúcar puede ser uno de los malos hábitos alimenticios que cometes. Cabe analizar el conjunto de tu dieta para identificar alimentos azucarados de consumo habitual. Desde la bollería y repostería en desayunos, almuerzos y meriendas. Hasta los postres en comidas y cenas, así como las bebidas dulces, como refrescos, zumos, o miel.

propósitos. Alimentos con azúcar

Los productos con sabores distintos (salados, ácidos)Pero que contienen azúcar “enmascarado” entre sus ingredientes (determinadas salsas y conservas) como corrector de la acidez o saborizantes. Son otros producto en qué debes fijarte. Algunas personas, incluso, tendrán que ser comedidas con las frutas. Fuentes naturales de fructosa (azúcar natural) y no exceder las tres raciones diarias.

2. Dieta libre de grasas trans.

La bollería no es la fuente exclusiva de estas grasas en la dieta. Productos de charcutería precocinados (pizzas, lasañas o canelones, etcétera) y snacks salados incluyen este tipo de grasa. Considerada la más nociva para la salud cardiovascular. Conviene leer con detenimiento las etiquetas y prescindir de los productos con aceites vegetales parcialmente hidrogenados.

El aspecto positivo es que cada vez son más las iniciativas empresariales que eligen la mejora de la calidad nutricional de sus productos. Como medio para el cuidado de la salud del consumidor.

propósitos. Alimentos con mucha proteína vegetal

3. Más proteína vegetal.

El exceso de proteína animal. Es uno de los males comunes en la dieta de los países occidentales y también una de las causas de descalcificación ósea. Este es uno de los propósitos que debes trazarte. Eliminar las proteínas animales excesivas de tu dieta.

Un paso adelante en la mejora de hábitos alimenticios. Es aumentar el consumo de proteínas vegetales. Esto se consigue si los días que comes legumbres las combinas con cereales. Y además acompañas este plato con una ensalada variada o un plato de verdura de la temporada.

Tres ejemplos de menús son:

  • Ensalada de puerros
  • Sopa de zanahoria y garbanzos con bacalao
  • Crema de calabaza con nueces y avellanas y arroz con alubias blancas y acelga
  • ensalada de lentejas y nueces y espaguetis con marisco.

4. Opta por alimentos con más sabor y  menos sal.

Aderezar los alimentos y los platos con especias y hierbas aromáticas. Es una costumbre sana que te ayudará a reducir de forma paulatina la adición de sal a los platos. El segundo esfuerzo implicará escoger los productos elaborados con menos cantidad de sal o sodio. Un exceso de sodio (la sal es el condimento que más sodio contiene) altera el funcionamiento de varios órganos y sistemas como: el cardiovascular, los riñones, el hígado y los huesos.

propósitos. Usar poca sal en las comidas

A medida que se consolidan los buenos hábitos. Conviene hacer un nuevo examen de conciencia y anotar todas las mejoras en el estilo de vida que quieres iniciar. Las siguientes son propuestas saludables:

5. Propósitos para comer sano: comer frutas entre horas.

Una costumbre muy común es reservar las frutas para el postre. Pero sucede que muchas personas se sacian antes y se saltan esta parte del menú. Si éste es el caso, comer las frutas entre horas puede ser la manera de asegurarse las 2-3 raciones diarias recomendadas de estos alimentos.

También destacan quienes, con la intención de perder peso. Optan por la fórmula de cenar solo fruta. Éste no es un buen cambio de hábitos. Las frutas no deben desplazar a otros alimentos también importantes; para complementar el valor nutricional de la dieta, como los pescados o las ensaladas. Además, no siempre se consigue el objetivo de perder peso. Dado que las frutas tienen cualidad diurética. Pero no adelgazante.

6. Pan integral y de acompañamiento.

El pan elaborado con levadura madre y harina integral es el más natural de todos los panes. Su sabor con un ligero toque ácido. Su consistencia y peso así como su completo valor nutricional. Son buenas razones para iniciarse en el consumo de este pan. Se puede reservar para consumirlo en rebanadas en el desayuno y entre horas.

El pan deberías contemplarlo como complemento a una comida. En caso de que el resto de platos no proporcionen suficientes hidratos de carbono. Se podría prescindir de él si la comida o la cena incluyen un plato generoso de arroz, pasta o legumbres. En particular si se sigue una dieta de adelgazamiento. Estos alimentos, al igual que el pan, contienen carbohidratos como nutriente principal.

7. Conocer la idoneidad de los tentempiés.

Uno de los primeros propósitos a cumplir tras ponerse a dieta es sustituir el pincho o la bollería del almuerzo o la merienda por snacks. Estos se consideran más saludables. Como las tortas de arroz o de maíz, barritas de proteína 100% naturales , frutas y frutos secos. El exceso de sal, una cantidad sustancial de azúcar y la deficiente calidad de las grasas (algunos contienen grasas trans) Son todavía los tres principales inconvenientes para habituarse a estos tentempiés. La solución pasa por ser selectivo y escoger los productos que prescindan de la sal y del azúcar, o las usen en su justa medida, y utilicen grasas saludables en la elaboración.

8. Alternativas al bocadillo de embutido.

Un buen pan acompañado de conservas de pescado (sardinas, anchoas, atún o bonito), jamón ibérico o de frutos secos (un puñado de nueces o de avellanas) Son excelentes sustitutos de los embutidos tan recurridos en los bocadillos de almuerzos y meriendas. La excelente calidad de las proteínas y la mejor calidad de las grasas. Son garantía en la mejora nutricional de estos aperitivos.

9. Un puñado al día de frutos secos.

Veinticinco gramos de frutos secos al natural. Es la ración aconsejable para completar la dieta con nutrientes esenciales. La variedad de frutos secos y sus posibilidades en la elaboración de recetas y platos. Hacen posible incluirlos en el menú, sin relegarlos a comerlos en estado natural. Aportan un gusto y una textura particular a: ensaladas, platos de pasta, cuscús, arroz, recetas de frutas cocinadas o platos de carne así como como al pollo asado.

propósitos. Frutos secos

Endulzantes, aderezos, condimentos y bebidas. Son alimentos que complementan el menú tanto en lo sensorial como en lo nutricional.

10. Aliños con vinagretas suaves.

El vinagre de vino puede resultar un fermento demasiado ácido para el organismo. No solo para los estómagos delicados. Otros vinagres como el de manzana y el de arroz. Este último poco conocido. Son más saludables porque no resultan tan irritantes para las mucosas. Añadir el aliño justo, sin abusar de la cantidad; y acostumbrarse a los aderezos suaves. Permite degustar los alimentos en su estado más natural.

11. Menos café, más infusiones.

El estado de estrés, excitación y ansiedad en el que viven muchas personas se agrava por la costumbre de tomar café. Tanto en el desayuno como después de las comidas o entre horas. Hay bebidas que proveen una sensación de vitalidad, de concentración y de mente despejada. Sin el inconveniente de la cafeína, la sustancia estimulante del café.

quemadores de grasa. Propósitos. Té verde

El té kukicha, el té mú, el té bancha y los denominados “café de cereales”. Son algunas de las sugerencias más sanas. A éstas se suma la oferta incontable de infusiones y de mezclas, como el regaliz, el rooibos o la mezcla de frutos del bosque.

12. Propósitos de llevar una vida activa.

La estabilidad de la salud falla. Si solo se contemplan mejoras en la dieta. Además una vida activa libre de adicciones perniciosas como el tabaco o el alcohol, entre otras. Junto a una alimentación saludable y equilibrada. Es la combinación perfecta para dar comienzo a un año nuevo pleno. Repleto de proyectos ilusionantes y buenos propósitos.